Podemos tomar zumos de frutas y verduras a cualquier hora del día porque tiene numerosos beneficios y funciones: energéticos para despertarse tras el ayuno nocturno y coger fuerzas, reconstituyentes a media mañana y así evitamos el café o tirarnos al chocolate, vigorizantes para superar la fatiga (preferentemente con verduras de hoja verde), relajantes para prepararse para el descanso (con hojas de lechuga o zanahoria y plátano, rico en triptófano), depurativos para eliminar toxinas (con apio preferentemente) y anticancerígenos, especialmente con jengibre.

Dice un proverbio indio que “todo lo bueno se encuentra en el jengibre” y eso se entiende cuando se conoce la larga lista de sus propiedades. No en vano, se le considera un alimento-medicina y la tradición china lo tiene muy presente, especialmente para “restablecer el flujo de energía y revitalizar los órganos fatigados”. Mejorar los mareos, gripe, envejecimiento, artristis, circulación, … se encuentran entre sus acciones pero destaca especialmente su efecto anticancerígeno porque el JINGEROL, uno de sus componentes, hace que sea un potente anti-oxidante y anti-inflamatorio. La Dra Odile Fernánndez, autora del libro “Alimentación anticáncer” y experta en el tema, lo considera uno de los 24 alimentos anticáncer y recomienda su consumo crudo.

El jengibre es capaz de forzar la apoptosis o suicidio de las células cancerígenas e impedir la formación de nuevos vasos sanguíneos que permiten crecer el tumor.

Y una forma fácil y rica de tomarlo es en zumos como este de zanahoria y manzana con jengibre que hacemos de la siguiente forma:

 Ingredientes

  • 4 zanahorias
  • 6 manzanas
  • 1 trozo de jengibre del tamaño de una nuez. No más porque si no pica porque su sabor, aunque aromático y alimonado, es muy pronunciado

Elaboración

1. Lavamos la fruta y quitamos simplemente los rabos. No les quitamos la piel

2. Pelamos el jengibre con un cuchillito o pelador. Podemos usarlo de 2 formas:

  • echándolo a la licuadora junto con la futa
  • rallándolo y haciendo jugo de esa ralladura, estrujándola, porque así quedará un sabor más suave

3. Licuamos la fruta y el jengibre en una licuadora. En la foto, la Versapers -el extractor de zumos lento- del que hablamos en este artículo

4. Disfrutamos de un zumo lleno de vitaminas, betacaroteno, enzimas vivas, propiedades y con el toque especial y limonado del jengibre.

Y recordamos que Odile también recomienda mucho los zumos verdes llenos de clorofila y desintoxicantes

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