La Organización Mundial de la Salud propone que las proteínas vegetales supongan el 75% de la dieta y las animales el 25%, pero en los países occidentales esto se incumple con un exagerado consumo de proteínas animales lo que contribuye al aumento de las enfermedades cardiovasculares y metabólicas (infarto, diabetes, colesterol, …).

Las cifras de necesidades de proteínas han ido bajando en las últimas décadas (actualmente son de 0,5 a o,8 gr -según las fuentes- por kg de peso) y cabe destacar que existen más fuentes de proteínas que la carne, huevos o lácteos.

Hay muchos alimentos vegetales que son ricos en proteínas como las legumbres, cereales o semillas y combinándolos correctamente se consigue una adecuada proporción de aminoácidos esenciales, y también podemos encontrar con facilidad desde hace unos años sustitutos vegetales de la carne:

  • Tofu: es un derivado de la soja amarilla y un alimento muy digestivo, pobre en calorías y con un alto porcentaje de proteínas asimilables. Es el más rico en calcio y hierro de los productos derivados de la soja.
  • Tempeh: también proviene de la soja amarilla y está fermentado. Es rico en vitamina B12 que casi no se encuentra en ningún alimento de origen vegetal
  • Seitán: elaborado de la proteína del trigo, el gluten, es muy versatil para sustituir a la carne
  • Soja texturizada: que se obtiene a partir de la proteína de soja disuelta y precipitada en gránulos deshidratados más o menos gruesos. Hay que remojarla en agua para que vuelva a su volumen.
  • Carnita

La carnita es el nombre comercial de un preparado vegetal de la marca Santiveri y, como su nombre indica, se trata de “un alimento para sustituir la carne elaborado con ingredientes con un alto contenido en proteínas vegetales y fibra” y sin glutamato. No tiene sello ecológico y sus ingredientes son:

  • agua
  • gluten
  • soja
  • almendras
  • harina de trigo dextrinada
  • sal marina
  • hidrolizado de proteínas
  • aceite vegetal
  • extracto de levadura
  • y canela

Aunque lleva años en el mercado porque Santiveri es una marca veterana en el sector de alimentación natural, nosotros lo hemos conocido recientemente en casa de unos amigos vegetarianos y nuestro hijo nos lo ha pedido al ver a otros niños comerlo. Lo hemos comprado en un supermercado “convencional”, en la sección de dietética por unos 3 euros y medio.

¿Cómo se prepara?

Muy fácil, solo hay que trocear el bloque de carnita y se puede consumir frío o cocinado. Frío en dados en ensaladas o guisos, frito vuelta y vuelta en una sartén con un poco de aceite caliente o rebozado.

Una vez abierto solo dura 24 horas, aunque la cantidad es 300 gr y se gasta rápido.

¿Está rico?

En general, ninguno de los sustitutos vegetales de la carne son apetecibles para comerlos tal cual, pero bien aliñados o cocinados absorben el sabor de otros ingredientes y pueden resultar agradables.

Nosotros hemos preparado la carnita con queso fundido al horno o con salsa y guarnición variada (tomate, puré de patata, curry, zanahorias confitadas, …) y, sin entusiasmarnos, es una opción a tener en cuenta para comidas informales. A los niños les gusta más.

Los críticos dicen que es un alimento muy procesado y algo artificial, pero lo mismo podríamos decir de las salchichas cárnicas o los embutidos.

La carnita y otros preparados vegatales listos para comer son un recurso rápido y cómodo que nos permite huir de la carne sin sacrificios y cada familia sabe qué frecuencia y espacio darle en su cocina.

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