(Foto)

Nuestras abuelas no necesitaron que les prohibiesen las bolsas de plástico por contaminantes e insostenibles*, ni sabían que estaban de moda ni que eran ecológicos. Ellas iban a lo práctico y por eso usaban carritos de la compra con ruedas.

Cómodos, útiles, con gran capacidad, sanos para la espalda y ahora actuales. Después de haberse considerado algo obsoleto y hasta cutre durante décadas (un error de la modernidad consumista como tantos otros), los carritos de la compra han resucitado y se están convirtiendo en un símbolo del consumo responsable.

De tela, impermeables, plegables o no, con bolsas isotérmicas para llevar productos congelados, con motor para personas mayores o con problemas de movilidad, de diferentes estilos (desde sencillos hasta de casi lujo y con muchos diseños), de distintos precios (los de Ikea valen unos 15 euros y el de Carolina Herrera 400), los carritos de la compra han llegado para quedarse en nuestros hábitos, por derecho propio y por los múltiples beneficios que nos ofrecen.

¿Cuál de los siguientes modelos os gusta más?

Los de Ikea: modernos, diseño nórdico, divertidos, funcionales y baratos: 1 y 2

Carrito plegable de 40 litros de capacidad con bolsa térmica de 10 y manillar regulable en altura. Muy completo y práctico. De venta en ferreterías y tiendas de menaje de hogar por unos 90 euros. Aquí tienen distintos modelos.

De diseño moderno y fresco. Estos son de Anna Llenas

[youtube]http://youtu.be/WPPrwtZ_rJs[/youtube]

Carritos motorizados Mercar desarrollados por el departamento I+D+I de Esclatec. “Sus prestaciones lo convierten en un extraordinario apoyo para personas con dificultades motrices o físicas. Tiene una notable capacidad de carga, circula en los dos sentidos de la marcha y facilita subir escalones”.  Además, esta empresa trabaja para la inserción laboral de personas con graves discapacidades. INFO

Y hasta de lujo. De momento Carolina Herrera ha diseñado carritos de la compra para fashionistas con su logo a un precio de 390 euros. No sabemos si los usuarios de este carro quieren ir a la compra marcando tendencias o es para su servicio doméstico. En cualquier caso, es un hecho que el mundo de la alta costura también se ha percatado que los carritos de la compra existen y se pueden rentabilizar

Y por último, mi carrito -el niño no va incorporado-. Lleva con nosotros casi 10 años y ha hecho de todo: carrito de la compra (es increible lo que llega a caber¡), carro de mudanza (en él he hecho decenas de viajes de una casa a otra transportando de todo), juguete, escondite y carricoche cuando nuestro hijo era más pequeño, maleta de viaje y más. Lo compré en una ferretería de barrio y recuerdo que en su momento me pareció caro, pero, teniendo en cuenta lo que ha durado y lo polifacético que es, lo considero una muy buena inversión.

Por tanto, la moraleja de este post es: pon un carrito en tu vida…

*Cada español consume casi 300 bolsas de plástico al año. En este artículo se explica sus daños al medio ambiente