¿Quién se atreve a decir que esa tortilla de patatas tan jugosa, gruesa y apetecible no lleva huevos? Pues efectivamente se trata de una tortilla de patata sin huevo pero con todo el sabor y la esencia de uno de los platos típicos de la gastronomía española.

Pero la prueba definitiva es llevarlo a un picnic o aperitivo, no avisar a los amigos y esperar sus reacciones. Y no sucede nada porque nadie nota que no lleva huevo ya que saborean el sabor definido de las patatas con las cebollas fritas en buen aceite de oliva y es indiferente que lo que liga la receta no sea esa proteína animal.

Ya hemos explicado muchas opciones para sustituir los huevos y en este caso hemos usado harina de maiz diluida con agua.

Así hacemos la receta de tortilla de patata sin huevo:

Ingredientes

  • 4 patatas grandes, 800 gr
  • 1 cebolla, 180 gr
  • 1 pimiento verde, 70 gr
  • 4 cucharadas de harina de maiz
  • 250 ml de agua
  • sal y pimienta
  • OPCIONAL: Salsa brava de acompañamiento: un bote tomate frito casero, 2 guindillas cayenas, 2-3 cucharadas de mayonesa

Elaboración

NOTA:
Cocinamos la tortilla como tengamos costumbre en casa habitualmente: unas familias fríen las patatas, otras las hierven, también se pueden medio cocer-freir en la Thermomix, etc. Solo cambiará la última parte, la del cuajado.

1. Pelamos y troceamos las patatas y cebolla. También troceamos el pimiento verde

2. Freimos todas las verduras en una sartén con bastante aceite caliente hasta que se hagan las patatas que es lo que más tarda.

3. Escurrimos en un colador para eliminar el exceso de aceite.

4. Batimos la harina con el agua y conseguimos un líquido blanco que sustituirá el huevo. He praticado con otras opciones como leche de soja con harina y considero que las leches vegetales -incluso las no dulces- dejan un regustillo en la tortilla, mientras que el agua es insabora y así se potencia el sabor de la propia patata.

5. Usamos otra sartén más pequeña con un poco de aceite para que no se nos pegue la tortilla y volcamos ahí las verduras escurridas. Añadimos el líquido.

6. Cultivamos la PACIENCIA porque, aunque no lo creamos, poco a poco se empieza a cuajar. Comprobamos que no se pegue al fondo.

7. Tras unos minutos por un lado, damos la vuelta a la tortilla pasándola de la sartén con cuidado a un plato (se tapa la sartén con un plato más ancho y se voltea). Añadimos más aceite en el fondo de la sartén de ser necesario, vertemos de nuevo la tortilla por el otro lado y esperamos a que acabe de cuajar.

8. Y ya tenemos nuestra versión vegana de la clásica tortilla de patata para disfrutar.

9. SALSA BRAVA

Con su toque picante, la salsa brava es un buen acompañamiento de la tortilla. La receta la explicamos aquí y tan solo hay que calentar un buen tomate frito casero con 2 guindillas cayenas, retirarlas y mezclar con mayonesa.

En El Blog Alternativo: CÓMO SUSTITUIR LOS HUEVOS