“Bueno, quizás no sea la receta más antigua del mundo pero cuando hablamos de yogur estamos hablando de un producto que podría tener ¡¡4500 años!!

Hoy en día nuestros yogures son bastante diferentes y pueden ser densos, batidos, naturales o de sabores, cremosos o más o menos ácidos pero lo que será siempre común denominador para todos ellos es su fácil digestión y el aporte de calcio, vitaminas, minerales y bacterias útiles que protegen y regulan la flora intestinal.

Es muy fácil encontrar en comercio todo tipo de yogures pero ¿POR QUÉ NO HACERLO EN CASA? Por la mitad de precio y con la satisfacción de haberlo hecho con nuestras propìas manos”
A mi lo que gusta es cocinar

Eso, ¿y por qué no preparar el yogur en casa?.

En los últimos tiempos existe una tendencia creciente a retornar a la cocina con alimentos más sanos y recuperando recetas ancestrales adaptadas a los tiempos modernos. De ahí que cada vez más gente, de forma cotidiana o esporádica, elabore su propio pan -a mano o en máquina panificadora-; zumos naturales en extractor, pasta, pizzas, leches vegetales, seitán, germinados, … y yogur y otros lácteos fermentados. Es más que autosuficiencia y soberanía alimentaria porque une calidad, libertad y placer.

Os traemos de un precioso blog de cocina, A mi lo que me gusta es cocinar, un pdf de 15 páginas donde la autora detalla cómo hacer yogur en casa de varias formas: en una manta como las abuelas, en el horno, en la olla express o en yogurtera eléctrica. Y nosotros ampliamos esta información con una yogurtera de corcho (no eléctrica) que rescataremos del olvido de nuestro armario.

Además de las intrucciones, podemos deleitarnos con recetas de yogur con mermelada, crujiente con chocolate, con platano y pepitas de chocolate y al café.

Y así de fácil es convertirnos en yogurteros:

¿Cómo hacer yogur casero?

El yogur es el resultado de la fermentación de la leche mediante dos bacterias: el lactobacillus bulgaricus y el spreptococcus thermophillus. El yogur contiene muchas más bacterias pero sólo estas dos son las responsables de la fermentación ácida de la leche. Las bacterias, a una cierta temperatura, se nutren de la lactosa del yogur y producen un producto de deshecho que es el ácido láctico que da al yogur su aroma y acidez característicos.

Así que… ¿qué necesitaremos para realizar yogur en casa?:

  • Leche (mejor si es fresca, no pasteurizada)
  • Lactobacillus bulgaricus y el spreptococcus thermophillus, que los encontramos en un yogur natural o en sobres (fermentos para yogur) que podemos comprar en centros especializados. En este caso los sobres los encontráis en el frigo ya que son bacterias vivas.
  • Aromas, fruta, chocolate, café, vainilla, etc para dar sabor
  • Tarros o vasos de vidrio con o sin tapa
  • Un termómetro
  • Uno de estos elementos: una yogurtera, un horno, una olla a presión o una manta grande de lana.

PREPARAMOS EL YOGUR. Necesitaremos:

  • 1 l de leche fresca
  • 1 yogur o 1 sobre de fermentos vivos para yogur
  • Leche en polvo (opcional para dar más cremosidad)

Con la yogurtera (eléctrica)

Mezclar la leche con el yogur o con los fermentos tal y como se indica en las instrucciones. Añadir una cucharada de leche en polvo si queremos un yogur más denso. Dividir la leche entre los tarritos de la yogurtera, encender y dejar durante toda la noche (normalmente desde un minimo de 8 horas a un máximo de 12). Tapar los tarritos y dejar en el frigo al menos durante 3 horas.

¡El yogur está listo para su consumo!

Con el horno

Calentar el horno a unos 50°C. Calentar la leche a unos 40°C, sin sobrepasar los 45°C. Mezclar poco a poco la leche con el yogur o los fermentos. Poner la mezcla en el horno (se puede utilizar un único tarro de cristal, o tarros individuales) y dejarlo durante 3-4 horas.

Apagar el horno y dejar el yogur dentro 4-5 horas (el yogur lo dejaremos en el horno un total de 8 horas). Tapar los tarros con su tapa o con film transparente y dejar reposar en frigo durante 3 horas antes de consumir.

Con la olla exprés

Llenar la olla con agua hasta la mitad, cerrarla y ponerla a funcionar. Calentar la leche a unos 40 – 45°C. Mezclar poco a poco la leche con el yogur o los fermentos. Apagar la olla, vaciarla y poner dentro los tarros de yogur. Cerrarla herméticamente y dejar reposar el yogur durante unas 8 horas.

Pasado este tiempo, abrir la olla, sacar los tarros, taparlos con su tapa o con film transparente y dejar reposar en frigo durante 3 horas antes de consumir.

Con una manta

Calentar la leche a unos 40 – 45°C. Mezclar poco a poco la leche con el yogur o los fermentos. Rellenar uno o varios tarros de cristal con la leche. Tapar los tarros. Envolverlos bien con una manta de lana y dejarlos reposar en un lugar cálido durante mínimo 8 horas. Dejar reposar en frigo el yogur al menos durante 3 horas antes de consumir.

Y nuestra aportación que ampliaremos en el futuro elaborando yogur de soja y kefir:

Yogurtera no eléctrica

La yogurtera A. Vogel es un pack compuesto por los siguientes elementos:

  • Caja aislante para mantener la temperatura
  • Frasco de vidrio con tapa de 1 litro de capacidad
  • Termómetro para medir la temperatura con precisión
  • Instrucciones para la elaboración del yogur
  • Fermentos A. Vogel de muestra

La elaboración del yogur es realmente sencilla: se tiene que calentar la leche, mezclar con el fermento y dejar reposar en la yogurtera. La temperatura de la leche y el tiempo de reposo van a variar en función de la variedad de yogiur que elijamos. El yogur resultante puede sustituir al fermento la próxima vez que elaboremos yogur.

La marca ofrece distintas variedades de fermentos como yogur natural y kefir. El precio de la yogurtera es de unos 20 Euros y los fermentos (3 sobres para un litro cada uno) entre 6 y 10 Euros.

Guardar

Guardar