El risotto es una receta tradicional italiana de arroz cremoso que se elabora con arroz y queso parmesano. Es una receta fácil y deliciosa y con la que podemos quedar bien en cualquier ocasión.

Los más conocidos son los risottos de setas, espárragos trigueros o calabaza pero ¿y si cambiamos el cereal?.

Este risotto de quinoa, setas y tomatitos secos nos sorprenderá por su suavidad y fusión de sabores y es una forma distinta de tomar un alimento tan beneficioso como la quinoa, rico en minerales, sin gluten y con un alto contenido en proteínas y adecuadas proporciones de aminoácidos esenciales.

La receta paso a paso es la siguiente:

INGREDIENTES

  • 200 gr de quinoa
  • 85 gr de setas. Hemos usado las shiitake secas con las que elaboramos el aceite aromático de hongos
  • 30 gr de tomates secos. Hemos usado cherrys secos caseros que secamos con estas instrucciones
  • 100 gr de cebolla
  • 100 gr de queso parmesano rallado
  • entre 800 ml y 1 litro de agua o caldo vegetal

ELABORACIÓN

1. Lavamos la quinoa bajo el grifo usando un colador

2. Troceamos la cebolla muy pequeñita y la rehogamos con sal en una sartén o cazuela donde vayamos a cocinar el risotto hasta que quede transparente. La receta clásica de risotto lleva mantequilla pero podemos usar aceite de oliva u otros vegetales de calidad.

3. Picamos también finamente las setas y los tomates secos y los incorporamos a la cebolla pochada. Rehogamos unos minutos

4. Añadimos la quinoa lavada y escurrida y damos unas vueltas

OPCIONAL: en este punto podríamos verter 100 ml de vino blanco o cava y dejar que se evapore unos minutos. Esa cantidad de líquido la reduciremos del caldo o agua.

5. Vertemos unos 600 ml de agua o caldo porque la quinoa necesita para cocerse más de 2 veces y medio su volumen y dejamos cocinar removiendo de vez en cuando

6. Cuando notemos que se queda seco y aun no está hecha la quinoa (se nota porque agranda su tamaño y se aprecia el espiral blanco de su interior ) vamos añadiendo cacitos con más agua o caldo. Lo mejor es tener una olla cerca manteniendo caliente el líquido.

7. Cuando ya esté cocinado, apagamos el fuego, añadimos el parmesano y removemos bien. Con el calor se fundirá rápidamente y aportará una textura muy cremosa.

NOTA: algunas recetas contienen nata pero realmente no se necesita y los puristas en risotto reniegan de ella.

8. Servimos con un aro en los platos y decoramos espolvoreando con más parmesano

VARIEDADES

El risotto casa muy bien con todas las verduras y hortalizas como:

  • espinacas
  • calabaza y manzana
  • guisantes a la menta
  • setas con hierbas aromáticas
  • alcachofas
  • y lo que se nos ocurra

Para recalentar el risotto al día siguiente podríamos añadir un poco más de caldo, agua, leche, nata o queso.

Y a disfrutar de recetas clásicas pero personalizadas a nuestros gustos…

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