¿Será el pesto la más famosa de las salsas italianas por encima de la boloñesa, carbonara o puttanesca? Desde luego es la más verde, la de sabor más intenso y la que más adaptaciones permite.

De origen genovés, la salsa pesto se elabora con albahaca, piñones, parmesano, ajos y aceite y el resultado es tan penetrante y aromático que agrada o desagrada al paladar, no tiene término medio.

Se puede elaborar en mortero como tradicionalmente o en batidora, y en ambos casos el resultado es una  rica salsa pesto casera:

INGREDIENTES

  • Unos 20 gr de hojas de albahaca.Hemos usado albahaca fresca de final de temporada cuyas hojas están ya más clareadas y por eso el color es menos intenso que otras salsas. También la podemos hacer con albahaca congelada
  • 60 gr de queso parmesano rallado
  • 50 gr de piñones. Opcional: podemos rehogarlos previamente en una sartén al fuego sin aceite para conseguir ese gusto tostadito
  • 1-2 ajos pelados
  • 100 gr de aceite de oliva

ELABORACIÓN

MORTERO

1. Ponemos en el mortero las hojas de albahaca, piñones y ajos y vamos machacando con un movimiento rotatorio

2. Se añade el queso gradualmente hasta conseguir una masa verde

3. Se vierte poco a poco el aceite de oliva y se mezcla con una cuchara de madera hasta conseguir la textura deseada.

EXPRESS

1. Ponemos todos los ingredientes en la batidora y batimos.

2. Si queremos hacerla más líquida podemos añadir agua de la cocción de la pasta en vez de aceite

¿Cómo usar la salsa pesto?

Además de con cualquier tipo de pasta, podemos untar canapés, como aliño para verduras al vapor, en pizzas, en ensaladas como capas de tomate y mozarella o donde llegue nuestra imaginación.

La salsa pesto sacia mucho y con poca cantidad es suficiente para dar sabor al plato.

Variedades

  • La albahaca se puede sustituir por otras hierbas como perejil, menta, rúcula, …
  • Cualquier queso curado puede ocupar el lugar del parmesano
  • Nueces, avellanas, anacardos, … conferirán un sabor diferente a los piñones

Merece la pena hacer salsa pesto casera por lo fácil que es y la gran diferencia con las envasadas que suelen tener un sabor demasiado fuerte y mucha menos cantidad de piñones, albahaca y parmesano, que son ingredientes caros.