Cocina lenta y vida lenta

olla vida lenta

“Todo lo que vale la pena hacer, vale la pena hacerlo despacio”

Esa frase antológica de Mae West resume muy bien la filosofía del SLOW LIFE o vivir al ritmo que lo hacían nuestros bisabuelos antes de la revolución industrial y tecnológica que ha llenado nuestra vida de prisas, stress, miles de objetos y un ansia por correr hacia ninguna parte.

Por supuesto que gracias a todo ello también disfrutamos de un alto grado de bienestar en comparación con épocas anteriores llenas de carencias, pero cuando nos paramos a reflexionar (o la Vida nos obliga a parar) descubrimos que necesitamos más calma y más equilibrio: volver a recuperar el tempo natural de las cosas.

Caminar, descansar, pensar, silencio, auto-conocernos, dedicar tiempo a todo aquello que merece la pena, atención plena, … en todas las áreas de la Vida y también en la comida.

Ya hemos hablado en otra ocasión de los beneficios de la cocina de nuestras abuelas:

  • llena de alimentos frescos y de temporada y no de cajas de comestibles (procesados, refinados, sin “vida”)
  • con menos proteína animal y de mejor calidad
  • con más legumbres y cereales. Más cerca de la dieta mediterránea que en la actualidad
  • con más respeto y reverencia a la cocina como Alma de la casa y lugar de poder
  • con conocimiento básico de las plantas
  • sin microondas
  • sin reloj: cocinándose los alimentos al chup-chup

No siempre podemos volver a eso y no pensamos tampoco renegar de bocatas express, cocina rápida cuando la necesitemos y otros avances, pero sí podemos poner más sensatez en nuestra cocinas y redescubrir el sabor y las propiedades de la cocina lenta, es decir, los guisos de antaño cocinados a fuego suave mientras estás cerca dedicándote a otra cosa pero con el aroma de comida de verdad impregnando toda la casa.

En esta infografía de materiales sanos de cocina hablamos del cristal, titanio, barro, silicona platino, madera bambú y porcelana/cerámica. Y ahora os presentamos nuestra última incorporación en la cocina:  una olla de cerámica esmaltada.

olla2

Hace tiempo que suspiraba por las famosas “cocottes” de colores y cuando Conasi -tienda online referente en España en menaje libre de tóxicos- ha traído productos de cerámica refractaria de la firma francesa Emile Henry*, no he podido resistirme.

He elegido el tamaño de 4 litros de capacidad porque ya tengo otras ollas más pequeñas y mayores y porque me parece adecuado para cocinar arroces, guisos, salsas, sopas o estofados en gran cantidad y que me sirva para varios días, o para congelar, o con invitados, claro.

¿Qué tienen de especial estas ollas?

  • Están fabricadas sólo con materiales naturales:

Arcilla, cocida a altas temperaturas
Esmaltado cerámico libre de metales pesados, no poroso (no absorbe olores ni sabores).
Pigmentos naturales

  • Nos permiten una cocción lenta y saludable, ya que la cerámica distribuye el calor de forma homogénea y permite una cocción a fuego suave y prolongada.
  • Es muy fácil de limpiar gracias al esmaltado ultrarresistente. Se puede meter en el lavavajillas.
  • Aunque suene algo frívolo decirlo, luce mucho en mi cocina y me gusta tener menaje y objetos bonitos
  • Sirve para cocina de gas, vitrocerámica o de inducción -con un adaptador de inducción – . Nosotros tenemos llama de butano
  • * Emile Henry es una marca artesanal y familiar francesa fundada en el siglo XIX y cada pieza es única y está “firmada” como se puede ver en este vídeo
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No siempre podemos vivir y cocinar slow, pero merece la pena tener la brújula bien orientada y saber  a dónde dirigirnos…

Os iré pasando recetas con esta olla…

INFO sobre las ollas de cerámica refractaria

 

 

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