Flexivegetarianos: un libro para “vegetarianizar” nuestra dieta

flexitarianos

No todo en la vida debe ser blanco o negro y en el tema de la alimentación influyen muchos factores como el país y cultura, la tradición familiar, los gustos personales y los conocimientos. Pocas personas siguen una dieta que han elegido conscientemente pero cuando, por temas de salud o por interés, te vas informando sobre alimentación sana, descubres que existen muchas tendencias y que la alimentación occidental media deja mucho que desear.

Lo mejor es personalizar la dieta a nuestras necesidades y circunstancias y tampoco hay que elegir drásticamente entre ser carnívoro o vegetariano. La autora y experta en vegetarianismo Ana Moreno acaba de publicar el libro “FLEXIVEGETARIANOS: vegetarianiza tu dieta” y el primer mensaje es que no hace falta ser 100% vegetariano para poder beneficiarte de comer sano. Nos explica qué alimentos evitar y porqué, las combinaciones, índice glucémico, vibraciones, mitos y errores de la dieta verde y ejemplos de comidas sanas y flexibles.

La regla del 80-20% es muy útil porque nos invita a alimentarnos correctamente como norma general para poder contrarrestrar ese 20% de “transgresión dietética”.

Y a continuación un extracto del Manifiesto “Morenini” de Flexivegetarianos:

1. Sigue una alimentación predominantemente vegetariana y cruda en un 70 %. Esta forma de comer simplifica la vida, potencia la energía, ajusta el peso corporal y aumenta la agilidad física y mental (…)

Un flexivegetariano de verdad no es una persona que se alimenta «normal» pero que incluye platos de verduras en su dieta. El flexivegetariano en el que te voy a ayudar a convertirte es aquella persona que lleva una alimentación de cine, es decir, basada en vegetales frescos, vibrantes y coloridos… y que, ocasionalmente, consume algún alimento de origen animal. No al revés.

2. Mejor lo que SACAS DE LA DIETA que lo que añades. Mejorar tu alimentación no es una cuestión de añadir semillas, frutas o hierbas milagrosas, aunque sea ideal consumirlas. Éste es el segundo paso. El primero consiste en eliminar lo que sobra. Vacía el armario antes de intentar colgar ropa nueva en él, porque no te cabrán más perchas.

Por ello prescinde de los siguientes alimentos:

I.    Cereales en forma de harina, incluido el trigo en cualquiera de sus formas: todas las harinas son alimentos muertos y desvitalizados, especialmente las harinas refinadas y principalmente la harina de trigo refinada. Es la harina blanca con la que se prepara el pan, la pasta, la pizza, las galletas y la bollería.

II. Comida basura vegetariana basada en soja o en fritos. Que no te engañen, no todos los alimentos vegetarianos son sanos. Vegetariano no es sinónimo de sano, igual que comer bien no es precisamente comer mucho, aunque la expresión popular cuando uno come mucho sea ¡esto es comer bien! (…)

III. Alimentos no sostenibles con el medio ambiente o basados en la explotación animal. No te interesa hacer daño al planeta ni a los seres que habitan en él. Te conviene cuidar de tu casa y de tus vecinos. A medio plazo, no es sostenible seguir arrasando bosques para cultivar soja transgénica, que dará de comer a millones de cabezas de ganado. La cría intensiva de estos animales consume nuestras reservas de agua a la vez que las contamina. También nos deja sin aire, por causa de sus emisiones de gas metano. Constituirán el plato de comida de un pequeño porcentaje de personas de entre los 6.000 millones de seres humanos que pueblan la Tierra.

3. Ingestión no es sinónimo de asimilación. Antes que en aspectos cuantitativos como la cantidad de calorías que contiene un plato, resalta los aspectos cualitativos de los alimentos que lo componen, como su vitalidad intrínseca, la sinergia entre sus nutrientes, su riqueza enzimática, su índice glucémico, su grado de acidez o alcalinidad o sus formas de preparación. Todo esto lo veremos más adelante.

4. Te nutres de la vibración energética de lo que ingieres. Por eso es importante que trates los alimentos con cariño. Cuando hablo de alimentos vegetales, su vibración energética comienza cuando se planta la semilla y tiene influencia sobre la preparación final hasta el momento en que la comida se sirve en el plato (…)

5. Sigue la regla del 80-20 %. Si el 80% de los alimentos que tomas habitualmente son sanos y en ocasiones tomas algo que no lo es, las posibles consecuencias negativas de su ingesta serán fácilmente neutralizadas por tu organismo. Esto ocurre si los alimentos no adecuados no superan el 20 % de lo que ingieres en total en un día (…)

6. Si comes algún «alimento veneno» que desequilibra tu cuerpo, la solución es ayunar, tomar un zumo de vegetales frescos, una ensalada de hojas verdes o unas verduras al vapor (…)

7. Es necesario que depures el organismo de forma periódica. Los líquidos y depósitos grasos del cuerpo almacenan sustancias de desecho a nivel intracelular y en el sistema digestivo, que han de ser eliminadas. La retención de líquidos, el sobrepeso y el malestar son consecuencias de estar intoxicado. Si no tiras la basura, estarás predispuesto a enfermar porque tu sistema inmune estará sobrecargado. Yo ayuno varios días seguidos cada 6 meses.

8. Que tus recetas y menús sigan las dos reglas básicas de compatibilidad alimentaria.

  • No se mezclan proteínas con hidratos de carbono.
  • No se mezclan dos proteínas o dos hidratos de carbono entre sí.

¿Por qué? Porque la gran mayoría de las veces son el origen de una mala digestión o de la sensación de letargo después de comer.

9. No debes pasar ningún tipo de hambre si no te sientes bien con esta sensación. A mí me encanta tener hambre. Comer con hambre es como dormir cuando tienes sueño, mucho más placentero que irte a la cama y pasarte la noche en vela (…)

10. La enfermedad es antinatural. Ocurre para que el cuerpo recupere su equilibrio cuando está intoxicado. Por tanto, medicarse es taparle la boca al organismo, que lo que busca es que recuperes tu equilibrio a través del descanso digestivo, el sueño reparador y la paz del alma. La enfermedad es evitable, si quieres estar sano, escucha a tu cuerpo y trátalo con cariño. Normalmente hace de mensajero del alma.

Éstas son las ideas de base que encontrarás en esta obra. Lo que sigue es su justificación y desarrollo. ¡Buen viaje!

FLEXIVEGETARIANOS: libro

31 páginas gratuitas

Web

Entrevista en pdf

entrevista

Imagen de previsualización de YouTube
Imprimir Enviar 2 Comentarios

2 Comentarios en "Flexivegetarianos: un libro para “vegetarianizar” nuestra dieta"

  1. 1 - ReMarc dice:

    Interesante lectura.
    Hace poco escribí sobre una tendencia que había entre algunos restaurantes vegetarianos de Barcelona a flexibilizar sus menús y cartas para adaptarse a los flexitarianos. Incluso hay alguno nombrado, y es que la tendencia es positiva para restaurantes. Si creéis que os puede ser interesante el articulo, clic en mi nombre.

    Buen trabajo y saludos.
    ReMarc

    Reply →
  2. 2 - iran dice:

    dieta sana

    Reply →

Tienes algo que decir? Déjanos un comentario!